Review de Tomb Raider IV-VI Remastered: ¿Vale la pena?
La saga Tomb Raider es una de las franquicias más influyentes del videojuego de aventuras y acción. Gracias a la remasterización de sus títulos clásicos, tanto veteranos como nuevos jugadores pueden redescubrir los orígenes de Lara Croft. Tras el éxito de Tomb Raider I-III Remastered, la comunidad de fans esperaba una evolución similar con Tomb Raider IV-VI Remastered. El objetivo era rescatar las últimas entregas de la era Core Design, puliendo el apartado técnico sin alterar la esencia original.
Este segundo pack de remasterizaciones supone un desafío mayor. Los tres primeros juegos compartían una base muy homogénea. Por contra, las tres entregas de esta segunda trilogía muestran una diversidad enorme en su diseño y ejecución técnica. Tomb Raider IV: The Last Revelation apostó por una narrativa cinematográfica con exploración interconectada. A su vez, Tomb Raider Chronicles funcionó como una antología de misiones variadas. Finalmente, Angel of Darkness intentó revolucionar la fórmula con mecánicas complejas que su apresurado desarrollo terminó lastrando.
Esta colección busca modernizar la trilogía con mejoras visuales y retoques jugables. Al mismo tiempo, supone la ocasión perfecta para corregir los fallos que penalizaron a Angel of Darkness en su estreno de 2003. El rescate de mecánicas descartadas, los controles revisados y la estabilidad general permiten redescubrir estos títulos de forma más fluida. No obstante, las mejoras no son homogéneas y el resultado final cambia según el juego analizado.
Comparación con los Tomb Raider originales
Tomb Raider IV: The Last Revelation (1999)
Lanzado en plena madurez de la franquicia, The Last Revelation apostó por una ambientación muy cohesionada y una historia con gran fuerza narrativa. Lara explora Egipto en busca del Amuleto de Horus, enfrentándose a su antiguo mentor, Werner Von Croy. A diferencia de entregas anteriores, los niveles estaban interconectados en vez de presentarse como fases aisladas. Esto reforzaba la sensación de continuidad y exigía memorizar accesos entre distintas zonas de Egipto.
Los puzles y la exploración ganaron complejidad, dando mayor peso al uso e inventario de artefactos. De hecho, el juego lucía una curva de dificultad bastante exigente, lo que generó debate entre los jugadores de la época. A pesar de ello, muchos fans sitúan a The Last Revelation en la cima de la era clásica.
En su día, el motor clásico mostraba signos de fatiga técnica que el sobresaliente diseño artístico lograba disimular. Con este remaster, la nueva iluminación y las texturas refinadas ofrecen una imagen limpia sin renunciar a la identidad original.
Tomb Raider V: Chronicles (2000)
Tras el recordado desenlace de The Last Revelation, Chronicles tomó un rumbo distinto. El juego relata pasajes del pasado de Lara mediante recuerdos compartidos por sus allegados. Cada episodio aportaba mecánicas propias, abarcando desde el cable de agarre hasta fases centradas en el sigilo.
Pese a sus buenas ideas, Chronicles no aportó una evolución sustancial. Para muchos jugadores transmitió la sensación de ser una expansión directa más que una entrega independiente. Las prisas comerciales de Eidos Interactive condicionaron su producción, forzando a Core Design a publicar el título mientras el núcleo del estudio diseñaba Angel of Darkness.
A nivel técnico, Chronicles heredaba la base de su predecesor, alternando escenarios de gran variedad visual. En el remaster, las texturas nítidas y los sutiles retoques en los modelados elevan la fidelidad sin romper el estilo clásico. Asimismo, el modo foto añade una herramienta brillante: el Creador de Flyby. Esta función permite configurar rutas de hasta 20 cámaras sobre el escenario, ideal para crear panorámicas similares a las secuencias de introducción del juego.
Tomb Raider VI: The Angel of Darkness (2003)
Concebido como el proyecto más ambicioso de Core Design, Angel of Darkness buscaba transformar la franquicia mediante un argumento sombrío y mecánicas renovadas. Ambientado en un París urbano y decadente, el argumento sitúa a una Lara fugitiva acusada del crimen de Werner Von Croy, mientras investiga los enigmas ancestrales de los Nephilim.
El tropiezo histórico de Angel of Darkness radicó en un desarrollo tormentoso. Diseñado para inaugurar una trilogía, sufrió drásticos recortes por presiones editoriales, derivando en un título inacabado y con tropiezos técnicos. Pese a ello, introdujo elementos de rol ligero, mecánicas de infiltración y un sistema físico donde Lara ganaba fuerza al superar obstáculos del entorno.
En esta remasterización, se han restaurado varias mecánicas eliminadas del lanzamiento original:
- Disparar desde el modo sigilo, algo que en su momento estaba planeado pero nunca llegó a implementarse.
- Cubrirse detrás de una pared y disparar desde ahí, mejorando el sistema de combate.
- Kurtis Trent ahora puede usar el Chirugai, su icónica arma circular, así como sus poderes telequinéticos para bloquear ataques.
Estas novedades acercan el resultado a la visión original del equipo de Derby. A su vez, dinamizan la jugabilidad y reducen la frustración que arrastraba la versión de 2003.
Pese a estos avances, Angel of Darkness continúa siendo la entrega más irregular del pack. Aunque la resolución aumenta y los modelados principales ganan definición, los personajes secundarios y la iluminación muestran altibajos frente a The Last Revelation y Chronicles.
Un nuevo enfoque para una trilogía dispareja
En la primera trilogía, los tres títulos compartían un motor y una jugabilidad casi idénticos. Aquí, Tomb Raider IV-VI Remastered asume el reto de reunir juegos que marcaron etapas muy dispares en la evolución de Lara Croft. The Last Revelation representó la madurez de la fórmula clásica y Chronicles actuó como epílogo. En cambio, Angel of Darkness supuso un salto arriesgado que quedó truncado a mitad de camino.
Las dos primeras entregas brindan una experiencia pulida y respetuosa, con retoques visuales que suman inmersión sin comprometer la dirección artística. Por su parte, Angel of Darkness arrastra las limitaciones de su concepción original, lo que seguirá dividiendo opiniones entre los fans más exigentes.
La colección rescata virtudes innegables, evidenciando al mismo tiempo la dificultad de actualizar obras con filosofías tan dispares. Con todo, disfrutar de estas aventuras con estabilidad técnica y un control renovado revitaliza la despedida de Core Design.
Un remaster con mejoras visuales desiguales
El listón visual para Tomb Raider IV-VI Remastered estaba muy alto: elevar la fidelidad gráfica sin traicionar la estética clásica. La primera trilogía cosechó un gran consenso, pero este nuevo recopilatorio afrontaba el salto generacional vivido entre 1999 y 2003. Mientras The Last Revelation y Chronicles comparten base técnica y lucen coherentes, Angel of Darkness acusa cierta falta de homogeneidad en elementos destacados.
Mejoras gráficas en Tomb Raider IV y V
En The Last Revelation y Chronicles, los cambios visuales logran una modernización efectiva sin alterar la identidad de los juegos originales.
- Se han implementado nuevas técnicas de iluminación dinámica, haciendo que las sombras y reflejos se vean más naturales.
- Las texturas han sido mejoradas, eliminando la pixelación y suavizando superficies sin perder el detalle original.
- Los modelos de Lara y otros personajes han recibido sutiles mejoras en los rasgos faciales y animaciones, manteniendo la fidelidad a la estética de Core Design.
- Los efectos ambientales han sido optimizados, haciendo que elementos como el fuego, la niebla y los reflejos del agua sean más realistas.
En ambos títulos, el Creador de Flyby brilla con luz propia. Esta herramienta del modo foto permite trazar rutas de hasta 20 cámaras sobrevolando el mapa, facilitando tomas cinemáticas a los creadores de contenido sin recurrir a programas externos.
El problema gráfico de Angel of Darkness
Mientras que Tomb Raider IV y V han recibido una remasterización coherente y fiel a la estética original, Angel of Darkness sigue siendo el título más problemático a nivel gráfico.
- Aunque se ha mejorado la resolución y el filtrado de texturas, muchos entornos siguen sintiéndose planos debido a la iluminación limitada.
- Algunos modelos de personajes han sido actualizados, pero otros permanecen sin cambios, generando una falta de cohesión en el apartado artístico.
- Las texturas en ciertos NPCs y objetos parecen no haber sido remasterizadas, lo que crea un contraste visual evidente entre elementos que han sido mejorados y otros que se mantienen casi idénticos a la versión de 2003.
- La falta de mejoras en la iluminación global afecta la ambientación del juego, haciendo que algunas zonas se vean más vacías de lo que deberían.
La disparidad en el modelado de personajes salta a la vista. Lara y Kurtis exhiben acabados muy cuidados, pero ciertos personajes secundarios parecen tomados directamente del disco de 2003 sin retoque alguno. Ese contraste ya se apreció puntualmente en Tomb Raider I-III Remastered. En Angel of Darkness resulta más llamativo por la mayor complejidad de sus entornos poligonales.
Un ajuste en la jugabilidad que marca la diferencia
La jugabilidad clásica de Tomb Raider siempre exigió precisión milimétrica bajo su esquema de control tanque. En 2003, Angel of Darkness probó una fórmula nueva que resultó tosca e imprecisa. Por fortuna, esta remasterización incorpora ajustes clave para lograr una respuesta mucho más ágil.
Mejoras en el control de Lara
- En Tomb Raider IV y V, los controles tanque han sido ajustados para mejorar la fluidez, haciendo que los movimientos sean más naturales sin sacrificar la precisión de la jugabilidad original.
- Angel of Darkness ahora ofrece una jugabilidad mucho más refinada, con animaciones más suaves y una mejor respuesta a los comandos del jugador.
- Se ha optimizado el sistema de agarres y saltos, reduciendo la frustración que generaban ciertas mecánicas en la versión original de Angel of Darkness.
- Ahora es más sencillo interactuar con el entorno, eliminando algunos problemas de colisión que existían en la versión de 2003.
El añadido más valioso radica en los movimientos rescatados del código original. Ahora, Lara puede disparar agachada en sigilo y apoyarse en coberturas para abrir fuego protegida, una idea diseñada en 2003 que jamás llegó a funcionar en el juego final. Asimismo, Kurtis Trent estrena el uso en combate de su cuchilla Chirugai y sus dones telequinéticos para repeler impactos. Este añadido aporta personalidad a sus secciones jugables.
Errores de sonido y doblaje que persisten
La remasterización conserva las pistas de voz originales en todos los idiomas, preservando su valor nostálgico. No obstante, esto arrastra pequeños fallos sonoros en Tomb Raider IV y V:
- El final de algunos audios se corta abruptamente, lo que afecta la inmersión en ciertas escenas.
- Los subtítulos en ocasiones no coinciden con lo que se dice en el doblaje, lo que puede generar confusión en algunas conversaciones.
- El error de doblaje al italiano en Tomb Raider IV solo afecta una cinemática del nivel «Carrera por el Iris», pero sigue sin corregirse.
Pese a esos detalles menores, las partituras compuestas por Peter Connelly mantienen una fuerza arrolladora. Los temas remasterizados respetan la instrumentación original y ensalzan la atmósfera misteriosa de cada aventura.
Un paso adelante en estabilidad y rendimiento
En su época, Angel of Darkness acusó una severa inestabilidad técnica que arruinaba la experiencia. Esta reedición resuelve gran parte de aquellos cuelgues, ofreciendo una tasa de imágenes sólida y un comportamiento pulido.
- Cargas más rápidas y mayor estabilidad: en Tomb Raider IV y V, los tiempos de carga prácticamente han desaparecido en comparación con las versiones de consola originales.
- Menos crasheos y errores en Angel of Darkness: el juego original era propenso a bloqueos y problemas con scripts, algo que ha sido notablemente corregido en esta remasterización.
- Mejor compatibilidad con controles modernos: ahora es posible jugar con mando sin necesidad de configuraciones adicionales, con un esquema más accesible para jugadores actuales.
Aunque el rendimiento general da un salto cualitativo, ciertas inercias de Angel of Darkness siguen presentes. La estabilidad es intachable, pero la respuesta del personaje en giros cerrados aún acusa la veteranía de su código base.
Un remaster técnico con claroscuros
En el plano técnico, Tomb Raider IV-VI Remastered cumple con solvencia en su conjunto, aunque refleja la complejidad de restaurar motores con planteamientos dispares.
- The Last Revelation y Chronicles han recibido mejoras coherentes y respetuosas con el material original.
- Angel of Darkness, aunque presenta avances en estabilidad y jugabilidad, sigue teniendo inconsistencias gráficas y errores menores.
- Las mejoras en los controles hacen que la experiencia de juego sea más accesible y disfrutable sin sacrificar la identidad clásica de la saga.
La colección entrega una versión notablemente más estable de estos clásicos. Ciertas decisiones estéticas y desajustes de audio pueden generar debate, si bien futuros parches podrían pulir estos matices.

Elementos restaurados en Tomb Raider el ángel de la oscuridad
Desde su llegada a las tiendas en 2003, Angel of Darkness cargó con el estigma de ser un proyecto mutilado. Las prisas dejaron cabos sueltos tanto en su narrativa como en sus mecánicas. En este relanzamiento, Aspyr ha recuperado funciones clave que amplían las opciones del jugador.
Uno de los cambios más celebrados es la activación real del sistema de tiendas en París. Ahora el dinero recogido en los escenarios sirve para comprar botiquines, armas y munición, añadiendo una bienvenida dosis de gestión de recursos a la aventura.
De igual modo, se han habilitado rutas alternativas en varios niveles para superar objetivos según la decisión del jugador. Sin cambiar el hilo argumental principal, aportan libertad de exploración y enriquecen el diseño de niveles.
Pistolas dobles y habilidades de Kurtis Trent
Por fin, Lara recupera sus míticas dos pistolas. En 2003 quedaron relegadas a las secuencias de vídeo y solo podían desbloquearse con trucos de terceros. Aquí vienen integradas de forma oficial y nativa en el arsenal.
El tramo de Kurtis Trent gana protagonismo al incorporar el Chirugai y sus poderes mentales. El arma circular y los escudos telequinéticos permiten bloquear golpes y atacar a distancia, otorgando sentido a su presencia en combate.
Comparación con Tomb Raider I-III Remastered
Resulta obligado comparar este recopilatorio con Tomb Raider I-III Remastered, la obra que fijó el listón para la modernización de los clásicos. La filosofía de trabajo es compartida, pero surgen diferencias claras en su ejecución práctica.
La nueva colección mantiene las virtudes de la anterior: modo foto completo, cambio al vuelo entre gráficos retro y modernos y selección de atuendos alternativos. Esto garantiza una experiencia familiar y coherente a través de ambas trilogías.
La principal distancia reside en la homogeneidad gráfica. Tomb Raider I-III Remastered lució un acabado visual muy uniforme. En cambio, Tomb Raider IV-VI Remastered presenta contrastes evidentes en texturas y modelados, especialmente patentes en Angel of Darkness.
Rendimiento técnico y niveles exclusivos
En el apartado del rendimiento, Tomb Raider IV y V se desenvuelven con soltura impecable. Por contra, Angel of Darkness sigue concentrando las mayores dudas en fluidez.
Por el contrario, la primera trilogía ofreció un rendimiento uniforme en sus tres títulos, sin sensación de disparidad técnica entre ellos.
Respecto al contenido adicional, la primera colección incluía todas las expansiones oficiales de PC, como Unfinished Business o The Golden Mask.
En este recopilatorio, Aspyr incorpora como aliciente exclusivo el nivel The Times Exclusive de Tomb Raider IV.
Ambas trilogías revitalizan el catálogo clásico con dignidad. Ahora bien, Tomb Raider I-III Remastered corona un acabado más redondo, mientras que esta segunda entrega ofrece un balance con más contrastes.
Veredicto final: ¿Vale la pena Tomb Raider IV-VI remaster?
Tomb Raider IV-VI Remastered permite revisitar la despedida de Core Design con controles optimizados y estabilidad impecable. En concreto, The Last Revelation y Chronicles disfrutan de una actualización visual muy respetuosa, haciéndolos más accesibles que nunca.
Angel of Darkness gana enteros en el plano jugable, con un manejo más ágil que en su versión original. Las mecánicas recuperadas y la mayor estabilidad enriquecen la partida. Sin embargo, su apartado visual deja sensaciones encontradas. Aunque mejora en texturas y modelos protagonistas, su contraste con las otras dos entregas le hace parecer, paradójicamente, el título más desfasado del conjunto. En 2003 era el referente tecnológico de la saga; en 2025, el simple reescalado de texturas lo sitúa como el título que menos ha avanzado visualmente.
Para los fans veteranos, esta trilogía ofrece una valiosa oportunidad para redescubrir tres títulos cruciales. La incorporación del Creador de Flyby en las entregas clásicas abre grandes opciones a la comunidad, manteniendo además todas las virtudes heredadas de la primera entrega.
Conclusiones y valoración general
Desde luego, existe margen de mejora evidente. Pequeños desajustes de audio persisten en TR4 y TR5, mientras que el acabado visual de AOD merecía mayor ambición. Con futuras actualizaciones podrían pulirse estos flecos. Por ahora, el pack brinda una versión accesible y disfrutable, aunque sin alcanzar la restauración definitiva que soñábamos.
En suma, Tomb Raider IV-VI Remastered representa un regreso notable para la franquicia. Quienes gozaron de estas aventuras en su juventud encontrarán motivos de sobra para disfrutarlas de nuevo. No obstante, quienes esperaban una reconstrucción integral de Angel of Darkness sentirán que el proyecto pudo haber llegado más lejos.
Este análisis se basa en una versión previa al lanzamiento, por lo que algunos aspectos podrían mejorar con futuras actualizaciones.
Plataformas disponibles
Para aquellos que deseen revivir la última etapa de la era Core Design, Tomb Raider IV-VI Remastered ya está disponible en:
La colección reúne las versiones renovadas de The Last Revelation, Chronicles y Angel of Darkness. Las tres entregas ganan en estabilidad y agilidad a los mandos sin renunciar a su espíritu clásico.
Tanto si eres un fan de siempre como un jugador recién llegado, este recopilatorio brinda la ocasión idónea para adentrarse en la historia clásica de Lara Croft.
Recordando la etapa final de Core Design y celebrando el regreso de estos grandes clásicos, ¡nos vemos saqueando tumbas!

