Hace apenas unos días la comunidad de Tomb Raider recibió una noticia que cayó como un jarro de agua fría, helando los ánimos de lo que debería haber sido una celebración. Tomb Raider: Legacy of Atlantis, la esperada reimaginación del clásico que lo empezó todo, llegará sin doblaje al castellano. Por primera vez en casi tres décadas, desde aquel lejano 1998 con Tomb Raider III, un lanzamiento principal de la saga nos obligará a los jugadores de España a depender exclusivamente de los subtítulos.

La reacción inicial fue visceral, una mezcla de tristeza, nostalgia herida y enfado. Recordamos a Charo Soria, a Ana Jiménez y a todas esas voces que han dado vida y alma a Lara Croft en nuestro idioma. Pero tras el duelo inicial el sentimiento ha mutado en sospecha. Hay piezas en este puzle que no encajan y silencios que gritan más que cualquier diálogo.

Render 3D de Lara Croft investigando frente a un tablón de corcho lleno de pistas sobre la falta de doblaje en Tomb Raider, mapas de Europa marcados y recortes de prensa sobre IA y Amazon.

La narrativa oficial, o la falta de ella dado el silencio sepulcral de Amazon Games, invita a pensar en las excusas habituales como recortes de presupuesto o decisiones de mercado. Pero esto es algo más grave: es una ruptura unilateral del contrato de confianza con el consumidor. Si nos detenemos a analizar el mapa geopolítico de la localización, los antecedentes recientes de Amazon y el clima bélico que se respira en los estudios de grabación de toda Europa, emerge una teoría mucho más oscura.

No estamos ante un simple recorte de gastos en una hoja de Excel. Todo apunta a que Lara Croft se ha convertido en la rehén de lujo, en la «paciente cero» de una guerra abierta entre las grandes corporaciones tecnológicas y los sindicatos de actores sobre el uso de la Inteligencia Artificial Generativa y la precarización laboral.

En este informe especial de Raiders of the Tomb vamos a desglosar los hechos, las anomalías geográficas y los nuevos informes sobre intentos de contratación fallidos que explican por qué España e Italia han sido silenciadas.

La Anomalía Geográfica: Desmontando la excusa del presupuesto

Para entender que esto no es un problema de dinero primero hay que mirar el mapa con lupa. Si Amazon Games estuviera recortando gastos de forma lógica eliminaría los idiomas con menor base de jugadores instalada y mantendría los mercados clave europeos, conocidos como FIGS (Francia, Italia, Alemania y España), que tradicionalmente siempre se localizan juntos en un mismo paquete de producción.

Pero la lista de idiomas confirmados para Legacy of Atlantis es una rareza estadística que desafía cualquier lógica comercial tradicional:

  • Audio completo: Inglés, Francés, Alemán, Español Latinoamericano, Portugués de Brasil y Chino Simplificado.
  • Solo texto: Español de España, Italiano, Japonés, Coreano y Polaco, entre otros.

La lógica económica no se sostiene

A simple vista alguien podría argumentar que Amazon prioriza los idiomas con cientos de millones de hablantes, como el español latino o el portugués de Brasil. Es un argumento válido desde el punto de vista del alcance global. Sin embargo este argumento colapsa estrepitosamente cuando miramos dos casos concretos que son imposibles de justificar con la lógica del ahorro o la base de usuarios.

El caso de Polonia: Un insulto a los creadores

El dato más revelador, la prueba irrefutable que desmonta la teoría económica, es lo que ha ocurrido con Polonia. Tomb Raider: Legacy of Atlantis está siendo codesarrollado por Flying Wild Hog, un estudio de renombre con sede en Varsovia, Polonia. No estamos hablando de un estudio de apoyo menor ni de una subcontrata lejana, sino de los arquitectos principales de esta nueva visión junto a Crystal Dynamics. Cientos de programadores, diseñadores de niveles, artistas y guionistas polacos están vertiendo su talento y sus horas de vida en este proyecto ahora mismo.

Sin embargo, y según la web oficial, el juego ni siquiera tendrá textos en polaco.

Leedlo otra vez y asimilad la gravedad del asunto. Los desarrolladores que están picando el código, los que están modelando, los que diseñan los puzles de la Atlántida, tendrán que jugar a su propia obra en inglés. Ni doblaje, ni siquiera una traducción de los menús a su lengua materna.

¿Tiene sentido económico que Amazon se «ahorre» unos pocos miles de euros en traducir textos al idioma del país donde se está fabricando el juego? La traducción de texto es infinitamente más barata que el doblaje de audio. Excluir a Polonia es un gesto que roza la falta de respeto corporativa. Esto nos indica claramente que las decisiones de localización no se están tomando basándose en la lógica tradicional de vender más copias, sino que obedecen a una estrategia corporativa centralizada que ignora las realidades locales.

El eje Mediterráneo de la Resistencia

Si Polonia es la víctima del desdén corporativo, España e Italia parecen ser las víctimas de una represalia estratégica y calculada. ¿Qué tienen en común estos dos países en el contexto actual de la industria audiovisual para ser los únicos grandes europeos excluidos?

  1. Tradición de Doblaje: Ambos países poseen una de las industrias de doblaje más antiguas, respetadas y profesionales del mundo.
  2. Sindicatos Combativos: Lo más importante es que tanto en Italia como en España los sindicatos de actores de voz, como ADOMA en Madrid, se han mostrado ferozmente contrarios a la firma de contratos que permitan el uso indiscriminado de la IA o la cesión de derechos abusiva.

Mientras que en otros territorios las leyes o los acuerdos sindicales pueden ser más laxos, en el sur de Europa se ha trazado una línea roja en la arena. Y parece que Amazon ha decidido no cruzarla negociando, sino bombardearla con el silencio.

La pista definitiva: El informe de Ronie_6 y los estudiantes

Hasta ahora podíamos hablar de teorías y mapas, pero ha surgido una información crítica que conecta todos los puntos. Recientemente, la actriz de doblaje, youtuber e influencer española Ronie_6 ha arrojado luz sobre lo que habría ocurrido tras bambalinas en un directo en su canal.

Según informaciones que maneja la actriz, la ausencia de doblaje no se debió a una falta de interés inicial por el mercado español, sino a un conflicto contractual directo. Los informes apuntan a que Amazon Games habría intentado que los actores profesionales firmasen el contrato de doblaje bajo condiciones inaceptables para el convenio actual.

Al encontrarse con la negativa de los actores profesionales a firmar un contrato que consideraban abusivo, la compañía habría intentado una maniobra que roza lo desesperado: acudir a escuelas de doblaje.

La información de Ronie_6 señala que se habría intentado que aprendices y estudiantes doblaran el juego para esquivar las exigencias sindicales de los profesionales. Al parecer, este intento de producción «low cost» también fracasó cuando llevaban aproximadamente la mitad del trabajo realizado, resultando en la cancelación total del proyecto de audio.

Si esto se confirma, la gravedad del asunto escala exponencialmente. Significaría que Amazon prefirió intentar usar mano de obra en formación antes que respetar los derechos laborales de los actores consagrados. Y al salirles mal la jugada, optaron por el castigo: dejarnos sin voces.

El Núcleo Legal: ¿Qué es la Cláusula PASAVE y por qué es la línea roja?

Para comprender realmente la magnitud de este conflicto debemos ponernos técnicos por un momento y hablar de la clave de bóveda de toda la negociación: la Cláusula PASAVE.

PASAVE son las siglas del Pacto de Salvaguarda de la Propiedad Intelectual. En el convenio de doblaje de Madrid, y por extensión en gran parte de la industria española, esta cláusula es el escudo del actor. Regula la cesión de los derechos de propiedad intelectual de la interpretación.

¿Por qué Amazon quiere eliminarla?

Históricamente, el actor cedía sus derechos para una obra concreta. Si grababas para un videojuego, tu voz era para ese videojuego. Sin embargo, las grandes corporaciones tecnológicas actuales, conocidas como «Big Tech», están presionando globalmente para imponer contratos de tipo «Buyout» (compra total).

Quieren que al eliminar la protección PASAVE o equivalentes, la firma del actor suponga una cesión universal, irrevocable y eterna de su interpretación. Esto permitiría a la empresa:

Usar la voz para entrenar modelos de Inteligencia Artificial.

Reutilizar las grabaciones en otros productos sin volver a pagar.

El Conflicto de fondo: Las «Cláusulas de la Muerte» y la IA

Aunque el informe sobre los estudiantes apunta a un tema de costes y derechos, no podemos desligarlo del contexto global de la IA Generativa. Las cláusulas que hoy día generan más fricción y que llevan a pedir la eliminación de protecciones son, precisamente, las relativas a la cesión de derechos biométricos.

Para entender por qué Lara se ha quedado muda tenemos que pensar como abogados de propiedad intelectual. El nudo gordiano reside en lo que las «Big Tech» exigen ahora en los contratos.

¿Qué es la cesión de derechos biométricos?

Con la irrupción de la IA Generativa de voz el paradigma ha cambiado. Empresas como Amazon no quieren solo la grabación del producto final; quieren la «materia prima». Los nuevos contratos que circulan por la industria incluyen apartados sobre «Simulación de Voz», «Réplica Digital» o «Entrenamiento de Machine Learning».

Básicamente exigen al actor que ceda los derechos de su voz no solo para el trabajo presente, sino para entrenar modelos de IA propietarios. En términos sencillos la cláusula dice lo siguiente: graba estas líneas hoy, cóbralas y dame permiso irrevocable para que en el futuro mi software pueda generar nuevas frases con tu voz sin que tenga que volver a llamarte.

Para un actor firmar esto es firmar su sentencia de muerte profesional. Es vender su herramienta de trabajo para que la empresa pueda crear un «clon digital» que lo haga obsoleto.

El plante de los sindicatos

En España e Italia la respuesta de los profesionales ha sido un «NO» rotundo. Los actores de prestigio, aquellos que pondrían voz a una producción AAA como Tomb Raider, se están negando a firmar cualquier papel que no especifique explícitamente que su voz no será utilizada para entrenar IA.

Aquí es donde se produce el choque de trenes:

  • Amazon: Nuestra política global exige cláusulas de derechos amplias (sin protecciones Pasave, con derechos de IA).
  • Sindicatos: Nuestros actores no ceden derechos biométricos ni firman contratos precarios.
  • Resultado: Amazon intenta usar estudiantes, fracasa, y retira la inversión.

El precedente de «Banana Fish»: Cuando el río suena…

Es vital recordar que Amazon ya tiene antecedentes probados de intentar colar voces sintéticas o de baja calidad. El caso reciente del anime «Banana Fish» es la prueba flagrante.

Amazon Prime Video subió la serie con un doblaje en varios idiomas que sonaba extraño, plano y sin alma. Pronto se descubrió que habían utilizado doblajes hechos con IA en fase beta. Las voces generadas por ordenador intentaban imitar emociones humanas, pero fallaban estrepitosamente.

Captura de pantalla de noticias sobre el doblaje con IA en el anime Banana Fish de Amazon Prime.

La reacción de la comunidad fue tan negativa que tuvieron que retirar los audios. Con Tomb Raider, la estrategia parece haber sido el «todo o nada». Al no conseguir las firmas de los profesionales ni lograr terminar el trabajo con estudiantes, han optado por el apagón estratégico.

La paradoja de la inmersión en Unreal Engine 5

Hay una ironía cruel en todo este asunto técnico. Legacy of Atlantis se está vendiendo como la experiencia más inmersiva y realista de la saga gracias a la potencia de Unreal Engine 5.

Nos prometen iluminación global Lumen, geometría Nanite y físicas realistas para que el personaje se sienta vivo. Se están gastando millones de dólares en que el juego se vea más real que nunca. Y sin embargo, en el apartado sonoro, deciden romper esa inmersión de un plumazo.

Imaginad la escena: gráficos fotorrealistas, una Lara que parece humana, expresiva, sudando… y de repente tienes que bajar la mirada para leer un subtítulo porque no habla tu idioma. La disonancia cognitiva es brutal y rompe la magia que la tecnología visual intenta construir. Es como comprar un deportivo de lujo y ponerle ruedas de madera.

Divide y Vencerás: La falsa guerra de acentos

Un punto crítico es cómo esta decisión puede generar fricciones innecesarias. Al mantener el doblaje latino y eliminar el de España, Amazon corre el riesgo de revivir viejas guerras de doblaje.

Es vital no caer en esa trampa. Que exista un doblaje latinoamericano es maravilloso y necesario. El problema es que se ha planteado como un juego de suma cero. Crystal Dynamics ya demostró con la trilogía Survivor que es perfectamente viable ofrecer ambas pistas de audio.

La eliminación del castellano no es un favor al latino. Es un recorte selectivo basado en políticas laborales. Los fans españoles deben alegrarse de que sus hermanos latinos tengan voz y los fans latinos deben solidarizarse con la pérdida de los españoles, porque el enemigo común aquí no es el acento, sino la precarización del arte.

Conclusión: Respeto por respeto (y el poder de nuestra cartera)

Lo que está ocurriendo con Tomb Raider: Legacy of Atlantis es la punta del iceberg de la mayor transformación en la industria del entretenimiento. Lara Croft ha tenido la mala suerte de estar en el frente de batalla.

Pero más allá de la ética y los derechos laborales, hay una realidad de mercado ineludible que los ejecutivos de Amazon parecen haber olvidado: la reciprocidad comercial. El contrato social entre empresa y consumidor es sencillo. Tú me ofreces un producto de máxima calidad adaptado a mi realidad y yo te pago el precio completo de lanzamiento.

Si Amazon Games decide unilateralmente que el mercado español no merece la inversión de un doblaje profesional, e intenta sustituir a nuestros actores por estudiantes o IA, cabe hacerse una pregunta legítima: ¿Por qué deberíamos nosotros invertir nuestro dinero en su juego de salida?

Comprar Legacy of Atlantis el día 1 a precio completo envía un mensaje peligroso: «No importa que nos quitéis el idioma o precaricéis el sector, os pagaremos igual». Valida la estrategia del recorte.

Desde Raiders of the Tomb nuestra postura es clara. Apoyamos incondicionalmente a los actores y actrices de doblaje en su lucha por la dignidad profesional. Pero también apoyamos al consumidor que exige respeto.

Si la compañía no invierte en ti, no tienes ninguna obligación de invertir en ellos. La pelota está en el tejado de Amazon Games. Tienen el dinero y los recursos. Pueden rectificar y ofrecer un doblaje humano, profesional y ético.

Si eligen no hacerlo, que asuman las consecuencias comerciales. Quizás el mensaje más claro que podemos enviar no es una firma en una petición online, sino unas ventas de lanzamiento mucho más bajas de lo esperado. Si nos quieren tratar como un mercado low-cost, quizás debamos esperar a comprar el juego cuando esté a precio low-cost en una rebaja.

Respeto por respeto.

Hasta entonces, y con la cartera bien cerrada, ¡nos vemos saqueando tumbas!

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