La polémica sobre la ausencia de doblaje castellano en Tomb Raider: Legacy of Atlantis ha dejado de ser una simple noticia de cancelación para convertirse en un movimiento de resistencia cultural. Bajo el grito unánime de #LaraNoSeCalla, PASAVE (Plataforma de Asociaciones y Sindicatos de Artistas de Voz de España) ha lanzado una pieza audiovisual que apela directamente a la memoria sentimental de los jugadores para denunciar la deriva de Amazon Games hacia la Inteligencia Artificial.
Un manifiesto visual: Más de 25 años en dos minutos
El vídeo no necesita mostrar los rostros de las actrices para encogernos el corazón; su poder reside en lo que escuchamos. Comienza con una pantalla en negro y una cita de William Blake («Augurios de inocencia») que establece un tono casi sagrado, antes de dar paso a un montaje vertiginoso que recorre la historia visual del personaje: desde los polígonos de 1996 hasta el fotorrealismo de la trilogía Survivor, pasando por el cine.
La narración es un relevo histórico. Las distintas actrices se alternan para leer un guion cargado de nostalgia, rompiendo la cuarta pared para hablar directamente al jugador:
«Siempre he estado ahí. Acompañándoos en las tardes de merienda, en las eternas madrugadas».
Es un recorrido por nuestras vidas a través de sus gargantas. «Os he visto crecer», dicen, recordándonos que mientras nosotros cambiábamos, ellas seguían ahí, dándole alma a un avatar digital. El clímax llega con la inconfundible voz de Nuria Mediavilla, quien lanza el mensaje central y más potente de la campaña: «Jugadoras y jugadores, no os conforméis». Es el momento de hacerles caso. Si aún no te has unido a las miles de personas que ya exigen respeto, firma la petición en Change.org aquí.
Las cuatro guardianas del legado
Es fundamental identificar quiénes son estas cuatro mujeres que han prestado su arte para este vídeo protesta. Aunque es improbable que vuelvan a encarnar al personaje en el futuro, su presencia aquí es un acto de generosidad para proteger a quienes vengan detrás:
- Charo Soria: La voz de la nostalgia pura. Su timbre nos devuelve a los clásicos de PlayStation y a la oscuridad de El Ángel de la Oscuridad.
- Ana Jiménez: La Lara de la primera era Crystal Dynamics. Su voz definió la personalidad sarcástica y elegante de Legend, Anniversary y Underworld.
- Nuria Mediavilla: La voz del cine. Indisociable de Angelina Jolie, fue quien llevó a Lara Croft a las masas fuera del nicho gamer a principios de los 2000.
- Danai Querol: La voz de la culminación. Ella cerró el ciclo del origen en Shadow of the Tomb Raider, aportando la madurez final a la nueva Lara.

El conflicto real: La Cláusula PASAVE y el «Buyout»
Como ya adelantamos en nuestro anterior informe especial en Raiders of the Tomb, es vital entender que este movimiento no es un simple cambio artístico. Amazon Games exigía contratos sin la protección de la Cláusula PASAVE, buscando obtener derechos biométricos para entrenar IAs con las voces de los actores (lo que se conoce como buyout o compra total).
Al negarse los profesionales a vender su futuro y al fracasar el intento de Amazon de usar a estudiantes para abaratar costes, la empresa optó por el silencio: eliminar el doblaje castellano. El guion del vídeo ataca frontalmente esta intención: «Que ninguna IA frene el arte de contar historias y sentirlas en cualquier idioma».
Opinión: Dignidad frente a algoritmos
Ver a estas cuatro leyendas unidas no es un casting; es una barricada. No luchan por un contrato para ellas, sino para que la profesión del doblaje no sea devorada por cláusulas abusivas y tecnología sin alma.
Amazon Games ha intentado jugar al desgaste, apostando a que los fans españoles aceptarían cualquier cosa con tal de jugar. Pero al escuchar a Nuria Mediavilla pedirnos que alcemos la voz, el conflicto pasa de ser laboral a ser personal. Si queremos que Lara Croft siga teniendo humanidad, no podemos aceptar que se convierta en un títere de un algoritmo.
Porque la aventura solo merece la pena si hay alma detrás. Ojalá el mensaje llegue alto y claro y, en un futuro cercano y con voces humanas, ¡nos veamos saqueando tumbas!
